Un robo en un coche casi nunca dura más de un minuto. El ladrón rompe una ventanilla, coge lo que ve o lo que está en los sitios de siempre y se va antes de que nadie reaccione. Esa rapidez es justo lo que hace que esconder funcione tan bien en un coche: nadie tiene tiempo de buscar a fondo.
Dónde mira primero el ladrón
- La guantera. Lo primero que abre, siempre.
- La consola central. Ahí viven tarjetas, monedas, gafas de sol y móviles.
- Debajo de los asientos. El escondite clásico, revisado en segundos.
- Los bolsillos de las puertas y el parasol. Se alcanzan rápido desde una ventanilla rota.
Lo que dejes en esos sitios, dalo por perdido.
Regla número uno: que no se vea nada
La mayoría de los robos empiezan por algo que el ladrón ve a través del cristal: una bolsa, una chaqueta, incluso un cable de carga que delata que hay un aparato cerca. Deja los asientos vacíos cada vez que aparques.
Las mejores cajas fuertes camufladas para el coche
Cosas que ya pintan algo en un coche
Un limpiador de salpicadero en el bolsillo de la puerta o un mechero de coche en la consola parecen trastos del propio coche. Una bujía en las herramientas del maletero interesa todavía menos.

Para la llave de repuesto
Una llave de coche camuflada guarda una copia a plena vista, y una caja magnética se pega a una superficie metálica escondida para que nunca te quedes fuera.
En el maletero
Un extintor camuflado de 1 kg en el maletero parece el equipo de seguridad de siempre. Es una caja fuerte oculta, no un extintor que funcione, así que lleva también uno de verdad.

Qué dejar en el coche y qué no
El coche vale para dinero de emergencia, una tarjeta de repuesto y una llave de reserva. No es sitio para pasaportes, mucho dinero ni nada que no te puedas permitir perder: eso va en casa o contigo.
Por dónde empezar
- Una caja para el habitáculo, para dinero y una tarjeta: un limpiador de salpicadero o un mechero de coche.
- Una caja para la llave de repuesto: una llave de coche o una caja magnética.
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